"

Tarde o temprano, te aburrirás de lo mismo, incluso por minutos, te aburrirás de mi. Admitámoslo. Nadie tiene paciencia infinita, tú tampoco.

Lo importante aquí, es que vuelvas, arrepentido o no, que regreses y seamos capaces de arreglar el asunto. No importa que no estés gustoso de mi por completo, soy humana y tengo mis debilidades, por eso, cuando te desagrade, enfádate, dímelo y comencemos de nuevo.

Yo haré lo mismo por ti, no tengo la intención de cambiar ni una pizca de ti.

"

— El día en que decidió llorar. (via muerdemelpezon)

(Fuente: notasdepapel, vía muerdemelpezon)