"
Te siento en mis húmedos labios,
en la callada noche,
en las palabras escritas,
en las bifurcaciones de mis manos.
Te siento en mi respiración sin aliento,
en esta dolorosa y dulce soledad,
en el sístole dentro del pecho,
en el azul del cielo cayendo.
Aún te siento. Y ya no estás.
"— Rocío Ángeles
